A continuación se exponen las razones más comunes para plantearse el desarrollo de una nueva identidad o plantearse el rediseño de la ya existente:


1. Amor a primera vista
La primera impresión es la que queda. No cometas el error de aplicar una mala identidad a tu empresa. Diseñar una buena marca no es un gasto, es una inversión, y con el tiempo la amortizarás.

2. El tiempo pasa para todos
Tu cartera de clientes va envejeciendo con los años. ¡Pero no todo son malas noticias! Al mismo tiempo una nueva generación va ganando su espacio en el mercado. Problema: estos nuevos clientes son jóvenes y tienen otra mentalidad más vanguardista. Solución: modificar tu identidad para adaptarte a ellos.

3. Diseñar “a la torera”
A veces sucede que el éxito de un empresa se debe a una buena gestión empresarial o a un gran producto. Es entonces cuando observamos que la marca que nos identifica se creo de manera amateur ("lo hice yo en una servilleta de bar", "porque me lo regalo mi primo que es un fenómeno con el ordenador", "copie algo de internet…") La ausencia de asesoramiento profesional provoca que tu logotipo, cada vez más conocido en el mercado, no esté al nivel de tu empresa. ¡Sigue avanzando y contrata una buena identidad!

4. Dedícate a tu negocio y nada más
Cuando un logotipo no funciona sobre diversos soportes, a pequeña escala, en diferentes acabados, no se ajusta a una web o red social… el resultado puede resultar caótico. ¡Deja que un profesional desarrolle estas aplicaciones! El adaptará tu logotipo a una fachada, flota de vehículos, embalaje de productos… de una manera correcta y sin complicaciones. ¡Evita dolores de cabeza!

5. ¡Ser "del montón" no mola!
Cuando observas que las demás empresas de tu sector usan colores o formas similares en sus logotipos a las de tu empresa, estas perdiendo la exclusividad que te hace destacar de las demás (ser especial). Por ejemplo las pescaderías usan un pescado, las ferreterías un martillo, las inmobiliarias una casa… (demasiado obvio… ¿no crees?) Para destacar de la competencia debemos evitar esto. ¡Ser diferente funciona!

6. ¡Tocado y hundido!
Siempre es más difícil recuperar la confianza perdida en una persona, que confiar en alguien nuevo. Cuando una marca es víctima de polémica, ha sido comprometida, ha servido de burla, ha sido degradada, distorsionada… lo mejor es empezar de cero con una nueva apariencia.

7. Nombres que enamoran
Elegir el nombre de tu empresa (NAMING) es muy importante para tener una buena presencia. Déjate asesorar y no hagas experimentos. Un mal ejemplo: Tu mujer Irene, tus hijos LOlo y VErónica y tú (Sergio) vivís en EXtremadura. Eso está bien. Pero… si nos basamos en esto para desarrollar el nombre de tu empresa... ¿que tenemos?... I-LO-VE-S-EX. ¡Apaga y vámonos!

8. Tu empresa crece y crece
¿Te acuerdas de tus inicios en tu pequeña ferretería? Han pasado años y tu empresa ha crecido y ampliado su mercado. ¡Ahora eres un gran distribuidor de componentes informáticos! ¿Que pinta la imagen de un tornillo en tu logotipo?... ¡Renovarse o morir!

¿Te sientes identificado con alguno de estos puntos? ¡Estas a tiempo de mejorar tu empresa!